Las emociones llegaron desde el banco en el partido de la “depresión”
Se sabe que el partido por el tercer puesto es aquel que nadie quiere jugar, porque sus protagonistas llegan precedidos de una derrota en semifinales y por ende de una ilusión rota. Hoy, el choque España-Sudáfrica en la Copa Confederaciones no fue la excepción, pero dos jugadores, habituales suplentes en sus selecciones, ingresaron como sustitutos y aparecieron sobre el final para otorgarle goles y dramatismo al cotejo en Rustenburgo, que terminó con victoria por 3-2 para los europeos en la prórroga.